10 de diciembre de 2012

La nueva estética masculina


Pocas cosas me ponen de mejor humor que el cambio y la evolución, si hablamos de Moda más aún. La última semana me dediqué a festejar que Riccardo Tisci, Director Creativo de Givenchy (sí, soy fan) fue elegido Diseñador del Año por GQ. Semejante nominación no es menor, más aún si tenemos en cuenta que, en este caso, lo importante no fue su labor en Alta Costura (pecaré de snob pero esas colecciones son una exquisitez, una fiesta para los sentidos), sino sus colecciones masculinas. Para todos los que hayan reaccionado con un "esta chica es una exagerada" tengo una bellísima justificación pensada: está bien, GQ no es el CFDA pero sí es una de las más importantes publicaciones de Moda y lifestyle masculino (sino la más importante), por otro lado ¿qué otros premios populares (porque estos trascienden un pequeño círculo) hay en Moda masculina? Ninguno.


Desde que este italiano se hizo cargo de la maison francesa la concepción de la marca dio un giro de 360º grados (me pareció que 180 era poco). Con él, el vestidito que Audrey Hepburn lucía en Breackfast at Tiffany's dejó de ser la protagonista y único referente, ahora los rotwailers y las faldas para hombre, los machos y la oscuridad romántica, la ropa de calle, comercial y lujosa son los destacados de Givenchy. Riccardo Tisci cambió el vestir masculino. Hacía falta que el sur de Italia, la sangre caliente de un inmigrante tierno y visionario, ascendiera a los más altos estratos del Diseño de Indumentaria para darle un giro realmente innovador al guardarropas de los hombres. 
Poder y estética masculina se cruzan con colores y tipologías típicamente femeninas. Pollera y rosa, flores, calzas, lila y verde agua conviven en un todo masculino, fuerte, poderoso, imponente. No es porque los modelos sean musculosos o estén tatuados, la estética cruzada que propone Riccardo (totalmente opuesta a la imagen femenina, suave y volátil) hace que estos señores con faldas rosadas sean machos de ley. 

La oscuridad romántica está presente en absolutamente todas sus creaciones. En mujer la elegancia tiene más lugar pero en hombre lo que importa es la calle. Lejos de caer en el cliché del lujo donde la sastrería viste de gala la pasarela, opuesto a la clásica oda a la jeanería, Tisci toma recursos de todos los rubros para dejar su propia marca. ¿Quién hubiera dicho que una casa de la talla de Givenchy estaría vendiendo mochilas con tachas, zapatillas o gorras de béisbol?


También creo que la influencia de Givenchy en el vestir masculino es algo que no deberíamos pasar de largo. Hacer que la ropa urbana sea un ítem de lujo y llevar su etiqueta hasta la vista de adolescentes, agotar buzos por una simple estampa y hacer convivir delicados vestidos de gasa bordados con bermudas cargo es lo mínimo si nos ponemos a pensar que hace poco más de una semana Balenciaga cambió su Director Creativo y eligió a Alexander Wang para hacerse cargo del nuevo rumbo de la empresa. Repito, Tisci cambió el vestir masculino y la concepción de las grandes casas, herencia de los couturiers.
Periodistas, bloggers y diseñadores pusieron el grito en el cielo. Sí, Cristóbal estaría enojado pero el tema acá es que la marca después de tantos años se despersonaliza y hoy las más importantes casas cambiaron su público y forma de vender. También podríamos ponernos a pensar en qué diría Hubert de Givenchy si viera lo que hizo Riccardo con su casa, con su ahora marca.


Al igual que Givenchy, Kenzo llegó a un publico más joven y urbano. Un año después Hedi Slimane volvió al diseño y rejuveneció la imagen de Yves Saint Laurent, quitándole al nombre de la casa la "Y". La extravagancia hoy pasa por otro lado y por otros modos. Por este motivo el nuevo Director Creativo de Balenciaga tiene un estilo más comercial que su antecesor, Nicholas Ghesquière, y que Christopher Kane, rival número uno en esta carrera. Desde mi humilde punto de vista, Tisci tuvo mucho que ver en la designación de Wang en su nuevo puesto.

2 comentarios:

  1. Las faldas para los hombres son una gran necesidad por atender, por moda, innovación y salud y comodidad.
    Que incomodo estarse organizando la ropa interior, por la incomodidad de las prendas ajustadas y fatas de diseño adecuado para la anatomía del varón.
    No existe nada mas cómodo, saludable y confortable que una falda para vestirse un varón.Hace como seis años que deje de usar el incomodo pantalón y ha sido una de las mejores decisiones que haya tomado en los últimos 40 años. Las faldas a la rodilla y que no sean ajustadas son muy cómodas, y confortables.

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    1. ¡Qué alegría encontrar hombres que se animen a la falda! La indumentaria no tiene por qué ser marca divisoria de géneros.

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